José Jiménez «El MEIAC es un museo joven, con vitalidad y con una luz propia y transfronteriza»

José Jiménez es un prisma cultural que emite luz a todas las direcciones, su estrecha vinculación con el MEIAC, hace que esa sonda se refleje en muchas aristas del edificio. Lo que queda de su recorrido y lo que está por llegar en sus espacios. José Jiménez es catedrático, último año, en este año abstracto, de Estética y Teoría de las Artes en la misma. Ha sido director del Instituto Cervantes de París de octubre de 2004 a julio de 2007, director General de Bellas Artes y Bienes Culturales del Gobierno de España, del Ministerio de Cultura, y Francia le distinguió con el nombramiento de Chevalier de l’Ordre des Arts et des Lettres.

El Ángel caído permanece erguido y más tenso que nunca para los museos de arte contemporáneo de Extremadura, la Fundación Helga Alvear, como patrono, y el MEIAC de Badajoz, como amigo permanente, como comisario, como crítico amante de sus muros y como embajador en la capital de España del museo pacense.

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¿Cuál es su conexión con el MEIAC?

Desde su fundación estoy ligado al museo. Desde su apertura, hace 25 años, y que ya me pareció un proyecto muy interesante. Luego se hizo más intensa porque yo siempre he trabajado con las esculturas de América Latina, y como comisario de exposiciones  en 2001, ideé un proyecto que se llamó El final del eclipse, el arte de la América Latina en la transición del siglo XXI, el titulo lo enfoqué de esta manera porque creía que no había un suficiente reconocimiento del arte de las distintas naciones iberoamericanas. MEIAC acogió esta exposición y fue entonces cuando conocí a Antonio Franco, que fue un gran amigo desde aquel momento.

La luz de la mirada, así define a Antonio Franco en su despedida…

La luz en la mirada, porque él miraba  como si llevara una luz interna, estaba siempre dando luz, iluminando la idea, la puesta en escena de todo aquello que se hablaba. Algo admirable, por otro lado era un hombre de una sensibilidad impresionante, llegó a concebir que para Extremadura y para España era muy importante que existiera un museo extremeño como raíz pero a la vez un museo Iberoamericano de arte contemporáneo, un planteamiento y ámbito de la actividad del museo con dos planos importantísimos, sensibilidad y estrategia para situar el arte en una apertura transfronteriza.

Un museo extremeño como raíz pero a la vez un museo Iberoamericano de arte contemporáneo, un planteamiento y ámbito de la actividad del museo con dos planos importantísimos, sensibilidad y estrategia para situar el arte en una apertura transfronteriza

¿Cómo han envejecido este museo? 

El museo lo sigo viendo muy joven, porque tiene vitalidad, no tiene un cierre para los artistas más jóvenes y para los públicos y las sensibilidades jóvenes que van al MEIAC, sino todo contrario, se piensa siempre en el panorama actual, en qué momento estamos y a partir de ahí se proyectan las distintas líneas de trabajo. Eso no implica olvidar de dónde venimos, qué arte se ha realizado en España, que se ha hecho en Portugal e Iberoamérica, pero se trae esa memoria del pasado con la sensibilidad actual. Si un museo no puede hablar con la gente más joven es un museo que envejece, que carece de edad propia.

Eso no implica olvidar de dónde venimos, qué arte se ha realizado en España, que se ha hecho en Portugal e Iberoamérica, pero se trae esa memoria del pasado con la sensibilidad actual

 

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Hemos hablado de pasado, con la fundación, del presente con las recientes obras y su vigor actual y ahora queremos saber su futuro, que creemos que es la gran duda que se plantean todos los museos de arte. ¿Qué le puede deparar al MEIAC después de un cuarto de siglo con vida?

El gran problema siempre es el presupuesto del que se dispone para realizar las actividades, ahí están las líneas de futuro de todos los museos, ese esfuerzo es muy importante para la comunidad que lo acoge. Tenemos que desarrollar más cursos de iniciación respecto a cómo vemos, cómo miramos, cómo sentimos, cómo pensamos, siempre en relación con las actividades de exposición que se hacen en el museo. Esa mirada se debe trabajar desde edades tempranas, desde los niños, y por tanto, desarrollar actividades para ellos y tratar de hacer una recopilación del trabajo realizado para desarrollar esa sensibilidad. Es también muy importante abrir, en todo lo que se pueda, una relación de dialogo internacional, a todos los niveles, para conectar los museos entre sí.

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