Viene por la 80, y justo a unos cien o doscientos kilómetros para salir a la antigua ruta 66 gire a la derecha, descanse un rato. Si viene desde la izquierda, desde la calle Shoshone con la sexta, pare, sábanas limpias, Hank Williams y Johnny Cash en el hilo musical, televisión por cable y ducha de agua caliente por 50 dólares. Déjese asesorar por Steve, el chico algo lelo que le atenderá nada más llegar. Tome algún bocado digno de nuestra auténtica Nevada, la hamburguesa con jalapeños de Platora, las costillitas con salsa hot de San Jacinto o los long drinks del Watering Hole en Spring Creek. Si Steve le pide un pitillo mándele al carajo, si algún predicador le pide dejar de fumar sea educado y dele las gracias, si la señorita Trovinski le pide un cigarrillo decida usted como pasar la noche. Recordará el Lone Star Motel toda su vida. De eso no nos cabe duda. No sea desconfiado, estire las piernas y ayude a que Steve encienda el neón de todo lleno. Recuerde, si pasa por Wells y quiere tener una bonita postal de su viaje disfrute del Lone Star Motel. Es hora de disfrutar de las vacaciones por 50 pavos.

Motel-lone-star-culturabadajoz-01

Ilustración. Tito Merello     Texto. Folleto turístico del Lone Star Motel