Pupitres verdes | Luces de Navidad

Este poema de Leopoldo María Panero, el Circo,  define de manera magistral el brinco que dan dos trapecistas del arte para asaltar con elegancia el fondo blanco de Cultura Badajoz. Un guerrillero del alma, Francisco Serrano, el encargado de saltar del trapecio del verso y colocar el ritmo fulminante y meloso de la poesía. El que teclea en silencio los gritos de lo mundano, aquello que vislumbramos, y que sólo la retina métrica de muy pocos, convierten en papel-memoria a base de rasgar con sigilo y originalidad el envoltorio de la rutina.

Francisco Abel Vellarino, acepta el reto. Suelta sus manos del trapecio para volar con Serrano, oler el aire en el trayecto y catapultar con trazos poemas y retazos líricos. Un salto y ¡ale-hop! Colores, formas, miradas, gestos, líneas, acuarelas con distinción de oficio.

Pupitres verdes se convierte en la sala de lectura obligada, en el recodo de poesía visual, en el circo artístico de dos atletas, dos trapecistas del alma, empeñados en mantener la emoción en cada salto… Luces de Navidad

 

 

Había cien farolas estratégicamente situadas
en mi camino diario, ya les tenía
 con la habilidad de un borracho
a destiempo, el truco cogido:
no mirarlas fijamente, pasar
ante ellas como ante un rey cualquiera
derecho y con el falso disimulo
de un lobo miedoso, seguir
con el culo apretado y la mirada
abierta al final de las calles.
Pero ahora –porque siempre pasa algo-
estamos en Navidad, y ha sido
como llover sobre el cristal limpio
y ver borrosa tu cara y tu sorpresa
estas luces modernas no me gustan
dibujan en el aire como un loco
y tienen un inquieto movimiento
antinatural,  como disecar un pájaro
pero sobre todo no puedes
romperlas de una pedrada
ni buscar debajo con paciencia
la moneda que se cayó en la oscuridad.

 

 

01-luces-navidad-vellarino-culba