Written by: Cara a Cara

El Brujo y Dios

Todos somos dioses; ¡ojalá todos lo supieran! Reminiscencias de Paramahansa Yogananda y su amante cósmico. En el otro cosmos, en pleno oeste ibérico, Rafael Álvarez, o lo que es lo mismo el Brujo sideral, un Dios encima de un escenario, evoca algo parecido, ¡Todos somos dioses ¡ojalá lo supiera Fernando Simón!

Hasta aquí todo bien, la cosa se tuerce cuando Olga Ayuso, subida en plataformas petrolíferas con forma de zapatos, elude el ingenio de las calzadas romanas, y confunde desde su altozano, al músico con el actor. De eso va la obra le decimos. La suplantación de personalidad en un cuentito de Plauto y un phishing de Dios en toda regla. Javier Alejano hace de Júpiter, el Brujo de Anfitrión, nosotros de un Sosias cualquiera. Esclavos con cámara y grabadora.

Tras las entrevistas con los compañeros es nuestro turno, nos toca charlar con el maestro. Viene de blanco lino y con la mirada de su primera actuación en el San Juan Evangelista. Parece decirnos ¡Niño, a ver si te enteras de lo que estás viendo, que no lo vas a volver a ver en tu vida! Yo con cara de Juncal y Búfalo contando lo del Puerto de San María para refrescar la memoria.

“Pregúntame algo, dime algo, motívame”…nos dice el Brujo cuando se sienta con nosotros…”¿Qué carajo hacemos tú y yo aquí en el peristilo del Teatro romano de Mérida?”…le preguntamos…”¡De eso va la obra!” nos dice riendo…”De preguntarnos qué hacemos en esta vida”…matiza.

Cuando nos ponemos delante de Rafael Álvarez estamos ante muchos dioses, o Dios, como nos corrige el mismo. Lazarillo de Tormes, el Tenorio, Francisco de Asís, los místicos Teresa de Jesús, Juan de la Cruz, Paramahansa, las figuras eternas de Jesús de Nazaret, el Quijote o Mecurio. Cuando hablamos con el Brujo conversamos con Pío Baroja, Alfonso Sastre, José Luis Alonso de Santos, Plauto, Molière, Süskind o Darío Fo.

Nos cuenta lo que quiere contarnos. Aquello que nos hace reflexionar. Al principio no sabemos si pertenece a la obra, al final sabemos que es la obra entera.

Cuando tú tienes la edad que yo tengo y no la edad que tú tienes todo tiene otra perspectiva completamente distinta. Hay gente que ve el mundo igual siempre, pero es porque ellos no cambian, no hay transformación, no hay evolución. La vida así, pienso que debe ser muy aburrida. Pero cuando eres consciente del placer y del dolor, y cuanto más consciente eres más fascinante te parece el mundo. Aunque encierre mucha adversidad, catástrofe y daño. ¡El mundo es acojonante!

Es acojonante pero lo estamos pasando verdaderamente mal, casi sin tiempo para saborear lo poco o muy fascinante que puede ser el mundo.

Y lo que nos queda. Yo lo he pasado muy mal, ha habido días muy angustiosos, pero cuando lo estaba pasando mal yo decía ¿Por qué todo esto? Y es que cuando yo salí de Madrid, dos días antes del cerrojazo total en marzo, destino La Vera, al campo total, y vi la Castellana desierta y el ejército, pensé en ese mundo de ciencia ficción, opresivo, claustrofóbico y sin saber nada de nada. El principio de una tercera Guerra Mundial. La pregunta que me hice y hago desde entonces es ¿Qué hemos hecho mal?

¿Y qué hemos hecho mal, Rafael?

Nada, la naturaleza, una pandemia y muchos enfermos, siempre ha habido pandemias pero yo tenía la conciencia de que habíamos infringido una ley cósmica. La naturaleza se estaba resarciendo, se estaba vengando, y como decían los griegos, la Diké, es decir pecas contra la naturaleza y ella reacciona. Van a pasar cosas muy potentes.

¿Una cosa potente como para elaborar esta obra o ya estaba cocinada antes de la pandemia?

Esta obra surge a partir de la angustia que yo tenía por hacer bolos. Surge de ahí pero de una manera más prosaica. Jesús Cimarro contaba con nosotros y la puesta en escena surge de ahí. Aunque ya hicimos Anfitrión de Plauto en el 1996. Yo ya estaba barruntando la obra y yo ya estaba pensando que si aquí no se estrenaba tenía que ser en otro sitio.

Afortunadamente Los Dioses y Dios estará en el Festival Internacional de Teatro de Mérida…pero ¿Qué cuenta esta obra, qué es Los Dioses y Dios?

Los Dioses y Dios es mi vida. Los dioses del teatro romano y la mitología y Dios que es mi vida, y cómo se conjugan los dioses de la mitología con mi Dios. Dónde están mi Dios en los dioses de la mitología y dónde los dioses de la mitología cuando yo hablo de mi Dios.

Y en esa búsqueda Rafael, ¿Cuáles son tus dioses?

Mis dioses son las cualidades de mi único Dios, la fortaleza, la paciencia, la generosidad, el heroísmo, el temple, el valor, pero todos esos dioses son los radios que vienen de lo único que sustenta la vida, que es Dios. No voy a entrar en si soy católico, en si soy creyente o ateo, ese Dios se puede llamar como tú quieras. Decía el profeta Isaías ¿El que ha hecho el oído no te va a oír?

El antropólogo Joseph Campbell habla de ese héroe, ese Dios, de las mil caras ¿Ese el vórtice de la obra?

Tiene mucho que ver…aunque ya podemos ver poco aquí. Me has dado mucha cuerda y nos quedan más entrevistas para la tele…

…Queda poca luz en las piedras del romano, la justa para cortar la entrevista, la mínima para encender los focos del Teatro y abandonarnos en la bendita locura de su dramaturgia, hemos oído al Brujo, hemos escuchado su divina verborrea, ahora toca peregrinar hasta su obra, sentarnos entre el oráculo de las cáveas y dejarse llevar por lo humano y lo celestial. El Brujo y Dios.

Willy López | Fotografía. Félix Méndez

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