Written by: Cara a Cara

Benjamín Prado «El periodismo me enseñó a escuchar»

“Los escritores vivimos de palabras y tenemos que crear efectos especiales, colores y sonidos solo con ellas; no tenemos bandas sonoras”

Benjamín Prado es poeta, narrador, ensayista, columnista, tertuliano y, sobre todo, un contador de historias. Su voz ha transitado con naturalidad de la poesía a la novela, del ensayo a la canción, del artículo periodístico a la radio, construyendo una obra diversa que siempre gira en torno a lo mismo: la necesidad de narrar y escuchar. Porque si algo lo define, más allá de los géneros, es su obsesión por escuchar, un acto que hoy parece casi subversivo en medio del ruido y la prisa, pero que él considera la base de cualquier escritura.

Extremadura forma parte de su biografía sentimental. Ha presentado el Premio Felipe Trigo, ha sido jurado de certámenes, ha leído poemas junto a Joaquín Sabina en escenarios de la región y ha recorrido ciudades como Cáceres, Mérida, Plasencia, Trujillo o Badajoz con la familiaridad de quien no visita, sino regresa. Prado habla de esas ciudades como capítulos de una novela viva: cada una con su tiempo histórico, su carácter propio y un encanto que le inspira a volver una y otra vez.

Amigo cercano de Leiva y Joaquín Sabina, con quienes ha compartido canciones y versos, o colaborador ocasional en proyectos cinematográficos de Rodrigo Sorogoyen, Prado entiende la literatura como un espacio abierto donde se cruzan caminos: la música, la poesía, el cine, la memoria histórica. Ver a miles de personas cantar una letra suya escrita en la intimidad de su cocina, confiesa, es una de las experiencias más intensas de su vida: comprobar cómo lo personal se convierte en colectivo, cómo las palabras encuentran eco en los demás.

Su descubrimiento de la literatura se remonta a la adolescencia, cuando un profesor le recomendó leer Sobre los ángeles de Rafael Alberti. Aquel libro le marcó de manera definitiva, igual que lo harían después Lorca o cualquier autor capaz de emocionar y contar algo esencial sobre la condición humana. Desde entonces, Prado no ha dejado de perseguir esa emoción: en los poemas, en las novelas de su personaje Juan Urbano, en los artículos de opinión y en cada tertulia donde se obliga a pensar en voz alta y escuchar al otro.

Narrar es para él un modo de habitar el mundo. Y lo hace con la convicción de que un libro no es solo lo que cuenta su autor, sino lo que despierta en quien lo lee. Esa es, quizá, la verdadera razón por la que su obra sigue siendo reconocida y buscada: porque nos recuerda que la literatura, como la vida, está hecha de historias compartidas.

“Extremadura es una tierra a la que vuelvo siempre”

Benjamín, vienes mucho a Extremadura, ¿qué relación tienes con esta tierra y qué rincones te inspiran más?

Vengo bastante. He presentado el premio Felipe Trigo, en otra ocasión leí poemas junto a Sabina, también fui jurado… Tengo una casa en Andalucía y siempre que viajo hacia allí me detengo en Extremadura. Mis paradas favoritas son Trujillo, Plasencia, Zafra, Cáceres y, claro, Badajoz. Hace poco estuve allí con Francino para un programa en La Ventana y me encantó pasear junto al río. Es una región que nunca deja de sorprenderme: en apenas 90 kilómetros pasas del medievo de Cáceres al origen árabe de Badajoz o a la Mérida romana.

Cada ciudad extremeña es como un capítulo de una novela: distinta, sorprendente y llena de historia.

“El lector siempre te descubre cosas que no habías visto”

Supongo que muchos lectores te hacen siempre las mismas preguntas sobre tus libros. ¿No resulta repetitivo?

En realidad, nunca son las mismas preguntas. Cada lector aporta una mirada distinta. Me gusta pensar que los libros funcionan como esa ley física que dice que el peso de un cuerpo equivale al agua que desplaza: cada persona que se sumerge en un libro desaloja y añade cosas. A veces descubren aspectos que tú mismo no habías reparado, y eso es maravilloso.

Un libro no es solo lo que cuenta el escritor, es también lo que el lector añade con su lectura

“Juan Urbano soy yo investigando, buscando”

En tu última novela vuelve tu personaje Juan Urbano. ¿Qué tiene este alter ego de ti mismo y cómo convencerías a alguien de leer El anillo del General?

Juan Urbano es mi otro yo. Investiga lo que yo investigo, busca lo que yo busco. A mí me divierte más preparar la novela que escribirla, y casi más que publicarla. ¿Cómo convencería a un lector? Pues diciéndole que va a encontrar personajes que conoce: Evita, Perón, Billy el Niño… Es la historia de dos edificios cargados de simbolismo.

Me interesa tanto la trama como el proceso de búsqueda: la investigación es ya una forma de narrar

“Los edificios también tienen historias que contar”

¿Qué te llevó a convertir esos edificios en protagonistas?

Fue el azar. Una vez Gallardón nos enseñó la antigua sala de torturas de la Puerta del Sol. Estaba restaurada con maderas claras para contrarrestar el horror, pero yo salí pensando: “este edificio tiene que contar su historia”. Con la casa de Perón me ocurría igual: vivía cerca y siempre veía argentinos haciéndose fotos y contando anécdotas, desde rituales de magia negra con Evita hasta la profanación de la tumba de Perón, cuando robaron sus manos. Ahí nació la chispa de la novela.

Los edificios también hablan: guardan en sus muros las memorias que nadie quiere recordar

“La memoria histórica sigue incomodando”

En España aún cuesta hablar de memoria histórica. ¿Tus novelas nacen de esa necesidad de rescatar lo silenciado?

No siempre lo planeo así, pero inevitablemente surge. Con Operación Gladio tuve problemas porque ofrecía una visión crítica de la Transición. No creo que todo estuviera mal, pero sí que hay cosas que debemos volver a contar. Aquí se instalan verdades oficiales y la gente se conforma con los titulares.

Si la historia la escriben los vencedores, entonces hay otra historia que contar

“El periodismo me enseñó a escuchar”

Eres escritor, pero también periodista. ¿Qué te ha aportado ese oficio?

Muchísimo. El periodismo televisivo me enseñó a escuchar, que es dificilísimo. En las tertulias estás obligado a prestar atención a gente con la que no estás de acuerdo, y eso es muy educativo. Alberti me decía de niño: “No seas sectario, de quienes no piensan como tú puedes aprender mucho”. La radio, además, me regaló la magia de la palabra: allí no hay imágenes, todo se crea con sonidos. Los escritores hacemos lo mismo: fabricamos efectos especiales con palabras.

Escuchar es rarísimo en estos tiempos, pero sin escuchar no se puede escribir

“Lo importante no es el soporte, sino leer”

Con tanta pantalla, ¿cuándo perdemos el hábito de leer y cómo recuperarlo?

Antes dejábamos de leer por distracciones concretas, ahora competimos con cientos: redes, series, móviles. Pero la clave no es prohibir nada, sino sumar: que hagan todo eso y además lean. Y no soy pesimista: los últimos datos son optimistas, desde la pandemia ha aumentado la lectura, sobre todo entre los jóvenes.

El soporte es secundario: lo esencial es que la literatura emocione, ya sea en papel o en un móvil.

“La poesía es emoción reposada”

No podemos dejar fuera la poesía. ¿Qué la hace tan necesaria en tu obra?

La poesía es emoción, pero no improvisada: como decía Wordsworth, nace del recuerdo sereno de una emoción intensa. Escribir en caliente es como discutir enfadado: acabas diciendo cosas que ni piensas. La poesía te obliga a reposar, a buscar precisión.

Un poema es una emoción que regresa, pero pasada por el filtro de la serenidad

“En mi vida todo ha ocurrido por azar”

Te hemos visto con Sabina, Leiva, en tertulias, incluso actuando en una serie de Sorogoyen. ¿Cómo fue esa experiencia?

Extraña y divertida. Sorogoyen me dijo que pensaba en mí, y yo creí que era como guionista. Resultó que era como actor. Nunca lo había hecho, pero acepté. Ha sido así toda mi vida: casualidad tras casualidad.

Todo lo importante en mi vida me ha ocurrido por azar. También la literatura

 

Willy López / Félix Méndez

(Visited 245 times, 1 visits today)
Etiquetas: , , , , , , , , , , , , Last modified:

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies